Me llegó una intimación de ARCA: qué hacer paso a paso (sin entrar en pánico)

Abrís el Domicilio Fiscal Electrónico —o te avisa tu contador— y aparece la palabra que a nadie le gusta ver: intimación. Lo primero es no entrar en pánico. Una intimación no es una condena ni una multa automática: es un aviso formal de ARCA que te pide algo concreto (presentar una declaración, pagar una diferencia, aclarar una inconsistencia) dentro de un plazo. Lo que sí es cierto es que ese plazo empieza a correr, la leas o no. Por eso importa entender rápido de qué se trata y actuar dentro de tiempo.

Esta guía es informativa y no reemplaza el consejo de tu contador. Pero te va a servir para entender qué tenés en la mano y ordenar los próximos pasos.

Primero: entender qué te están pidiendo

No todas las intimaciones son iguales. Antes de mover un dedo, leé el detalle completo dentro de ARCA (nunca alcanza con el mail de aviso: la información real está en el sistema). Fijate qué tipo de intimación es:

Identificar el tipo es clave porque cambia qué tenés que hacer y a veces el plazo.

Segundo: mirá el plazo, y miralo bien

Toda intimación trae un plazo para responder, y ese plazo es legal: no se prorroga porque no entraste al sistema o porque estabas de vacaciones. En la mayoría de los casos el plazo ronda los 10 o 15 días hábiles administrativos (lunes a viernes, sin feriados) contados desde el día siguiente al que la notificación surte efecto.

Y acá está la trampa que se lleva puestos a muchos: la notificación en el Domicilio Fiscal Electrónico se perfecciona aunque nunca la abras. Según el mecanismo de notificación electrónica de la Ley 11.683, si no leés el mensaje, ARCA te da por notificado de oficio a los pocos días de que la comunicación quedó disponible. O sea: el reloj corre desde ahí, no desde el día en que finalmente te enteraste.

Tercero: llamá a tu contador con el detalle en la mano

Salvo que sea algo trivial (un aviso de vencimiento que ya pagaste), lo más sano es pasarle a tu contador el detalle exacto de la intimación: número, tipo, período fiscal y plazo. Cuanto antes lo vea, más margen tiene para armar una respuesta prolija. Muchas intimaciones se resuelven simplemente presentando la DDJJ que faltaba o aportando la documentación que piden.

Cuarto: respondé por la vía correcta y guardá el comprobante

Las respuestas casi siempre se hacen dentro de los servicios de ARCA con Clave Fiscal (por ejemplo, presentando la declaración, cargando un pago, o cumplimentando el requerimiento en el sistema que corresponda). No sirve responder por mail ni ignorarla esperando que se caiga sola. Guardá siempre el acuse o comprobante de lo que presentaste: es tu prueba de que respondiste en término.

Qué pasa si no la contestás

Ignorar una intimación es la peor decisión posible. Según el caso, las consecuencias pueden escalar así:

El patrón es siempre el mismo: lo que empieza como un aviso manejable, si lo dejás correr, se convierte en un problema caro. Y muchas veces el contribuyente ni se enteró de la intimación original porque nadie entra a la Ventanilla todos los días.

La checklist rápida

La mayoría de las intimaciones se resuelven bien si se toman a tiempo. El problema casi nunca es la intimación en sí: es enterarse tarde.

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